viernes, 10 de enero de 2014

EL PROYECTO DE LA REGENERACIÓN Y EL RADICALISMO COMO FORJADORES DEL DEVENIR DEL ESTADO COLOMBIANO A LO LARGO DEL SIGLO XIX Y COMIENZOS DEL XX

Por: Abimelec Velásquez



RESUMEN
1863 marca el inicio del clímax del proyecto radical en Colombia con la instauración de los Estados Unidos de Colombia (antes Confederación Granadina) y un periodo que va hasta 1886 conocido por la cantidad de reformas liberales y cambios drásticos en la forma organizativa y representativa del país. Con la Constitución del 86 se marca el clímax de la otra corriente, la regeneración que busca cambiar la república federal en republica centralista y tomar el poder en la nación. La posibilidad de un fraccionamiento del país está en juego en esta época, igualmente están en cambio las aristas de la economía, la sociedad, la política y aun la cultura de la joven nación que pasa luego de ser Estados Unidos a República de Colombia.

PALABRAS CLAVE
Historiografía, Colombia, Regeneración, Radicalismo, Federalismo, Centralismo



REGENERATION PROJECT AND RADICALISM AS SMITHS OF BECOMING COLOMBIAN STATE ALONG THE XIX CENTURY AND EARLY XX CENTURY
ABSTRACT


1863 marks the beginning of the climax of the radical project in Colombia with the establishment of the United States of Colombia (formerly Grenadine Confederation) and a period until 1886 known for the number of liberal reforms and drastic changes in the organizational form and representative of the country . With the Constitution of 86 marks the climax of the other stream, regeneration which seeks to change the federal republic to centralist republic and take power in the nation. The possibility of splitting the country is at stake at this time, are also the edges instead of the economy, society, politics and even the culture of the young nation before United States after Republic of Colombia.

KEYWORDS
Historiography, Colombia, Regeneration, Radicalism, Federalism, Centralism



INTRODUCCIÓN

La hoy República de Colombia ha sido una nación marcada por los contrastes, los cambios y las transformaciones históricas constantes, no muy diferente a otros estados latinoamericanos, sin embargo la particularidad del caso colombiano nutre la historiografía de hoy por el acontecer político sucedido desde el siglo XIX, para la muestra las seis constituciones implantadas a lo largo de este siglo, muestra de la inestabilidad en el poder que vivía el país donde al final de cada guerra, los vencedores firmaban una nueva constituyente.[1]

Es esa inestabilidad política del siglo XIX y la interesante forma en que cada nuevo gobierno adoptaba funciones que es posible analizar los procesos que se llevaron a cabo en el país de aquellos días. La variante económica va permanentemente ligada al acontecer sociopolítico de la nación, los intereses de la élite finalmente van a ser que se desee salvaguardar su beneficio y afrontar nuevos desafíos que se van a ir presentando conforme a las acciones que desde la posición primero Neogranadina, luego Federal con soberanía estatal y finalmente regeneración del centralismo se realizan. El paso que da el país al convertirse gracias a una constitución a una unión de estados fraccionados es sin lugar a dudas una cabida a la separación y no muy alejada posible independencia de esos estados, sin embargo ese miedo a una futura nueva independencia estatal es solo uno de los pocos colapsos e inconvenientes que se generan en lo que hoy llamamos Republica de Colombia con la llegada del Federalismo.[2] Eruditos del tema afirman que el federalismo en el país fue sinónimo de catástrofe, claro que para otros llevado quizá de una forma diversa pudiese haber sido la salida a la problemática de tener un estado centrado solo en su capital y no en el fortalecimiento de las provincias alejadas, un afluente mas del fatídico caso de la separación de panamá vivida a inicios del XX.

La hegemonía liberal imperante en el país y la conflictividad bipartidista hizo que el federalismo en sus inicios aunque visto como problemático fue buen visto por parte de la elite afín al modelo más descentralizado, de soberanía estatal y en su parecer la posibilidad de desarrollo social para el país. Cabe resaltar que parte de los conservadores aceptaron este modelo político siempre y cuando controlasen estados soberanos como Antioquia y más adelante otros como Tolima y Cundinamarca.[3] Sólo hasta 1878 el Partido Conservador se pronunciaría abiertamente en contra del federalismo, pero los conservadores antioqueños salvaguardarían una posición autónoma y favorable hacia éste.[4]


1. CONFEDERACIÓN GRANADINA, LOS ALBORES DEL FEDERALISMO EN EL PAIS


La constitución de la antes Republica de la Nueva Granada fue firmada en Mayo 22 de 1858 dando inicio al modelo político de estructura federal en el país que pasa a ser Confederación Granadina. Conformado por las actuales patrias de Colombia y Panamá esta confederación fue ágilmente perturbada por los deseos separatistas de diversas zonas y regiones del país. El Sentimiento de nuevas independencias en regiones se hizo notar fugazmente en los territorios más lejanos de la capital, así pues el naciente federalismo en la patria comenzaba a acrecentar los deseos de liberarse de la capital, sin embargo esta problemática vino también a beneficiar en parte a elites en el país que veían en esta beneficio a sus intereses propios teniendo en cuenta que con este modelo se inicia el gestar de autonomías regionales y con reformas se daba cabida a la creación de estados con poderes especiales como sucedió con Panamá desde Febrero 27 de 1855.[5] Cabe señalar que la Constitución de 1858 de mayoría conservadora da nombre a la Confederación Granadina y justifica en Tunja la capital de los Estados confederados[6], finalmente los liberales radicales opositores logran el objetivo de culminar con la confederación y dar inicio al periodo más fuerte del federalismo en el país, con la guerra civil donde Santa Fe nuevamente logra asumir el papel de Capital.


2. ESTADOS UNIDOS DE COLOMBIA, FEDERALISMO AL PODER


En 1863 con el culmino de la Confederación Granadina durante la convención de Rionegro los estados soberanos de Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Magdalena, Panamá, Santander y Tolima se asocian y mancomunan como consta en el acta de dicho evento “se unen y confederan a perpetuidad, consultando su seguridad exterior y recíproco auxilio y forman un país libre, soberano e independiente bajo el nombre de Estados Unidos de Colombia.”[7]Así pues bajo ese nuevo título los estados constituyen una republica federal que resistiría 23 años erigida bajo la constitución firmada en Rionegro en 1863 por radicales liberales, así el federalismo se solidifica como la estructura política del país.[8]
El federalismo en el proyecto de nación de los radicales implicaba una integración nacional por la vía del reconocimiento de las diferencias regionales. En primer lugar, para los radicales el federalismo era el modelo de organización que más convenía al país dada su fragmentación regional. No en vano, los estados soberanos ocupaban los mismos espacios que desde la colonia se habían designado como provincias (Rodríguez, 1985: 13). El federalismo era el reconocimiento de la diversidad regional de la nación o la expresión “natural” de su constitución geo-histórica. En segundo lugar, los radicales, influidos por las lecturas de Tocqueville, relacionaban el gobierno central con el despotismo y creían que la fragmentación del poder evitaría un ejercicio autoritario del mismo garantizando que el gobierno no afectara la vigencia de los derechos y libertades individuales. Además, para los radicales el centralismo propiciaba la toma de decisiones alejadas de la realidad disminuyendo la eficacia de la acción del gobierno y el control de este por parte de los ciudadanos. En contraste, el federalismo propiciaba la cercanía del funcionario a la realidad aumentando su eficacia (Mejía, 2007: 234-235). Finalmente, los radicales estaban convencidos que aplicando los principios de federalismo y control de las autoridades, limitando su poder y autorizando a los ciudadanos la tenencia de armas, la violencia sería desterrada (Jimeno, 2006: 186). El sistema federal fue una medida para descentralizar o localizar la guerra y evitar los desastres nacionales que anteriormente se habían presentado, de ahí que en todo el período de predominio radical no se desatara sino una guerra de alcance nacional, la de 1876 (Tirado, 1983: 48).[9] El ideal federal articuló los radicales con una fracción del partido conservador, los conservadores antioqueños, todos los cuales antagonizaron con otras fracciones del partido conservador y con los liberales mosqueristas. Los conservadores eran centralistas pero apoyaban el federalismo cuando podían controlar dos o más estados federales (Delpar, 1977: 348). Por eso, las luchas por realizar este aspecto del proyecto de nación radical se libraron sobre todo en el interior del partido liberal. El federalismo fue una de las principales razones que dividieron este partido a lo largo del período. Esa era otra de las diferencias de los radicales con los mosqueristas, pues estos pugnaron en diferentes momentos porque el gobierno central tuviera más poder para intervenir en los Estados, sobre todo para controlar el orden público interno.[10]
La formación de ejércitos regionales poderosos justifico la reducción de poderes políticos y militares al gobierno federal, así pues se llevaron a cabo como hoy sabemos una serie de guerras civiles regionales, según datos, alrededor de 40 y una nacional (la de 1876 a 1877)[11]. El federalismo como fundamento de los radicales en el país contemplo variantes en algunos estados, se defendió propiciamente la autonomía regional y local, donde no había ejército nacional y la sociedad gozaba de los derechos y libertades fundamentales todos sobre la base de la educación y el mercado abierto, además de la casi nula intervención de la Iglesia.[12] La constitución de 1863 trajo novedades particulares a la ya nación federal como que la elección presidencial fuese con especificaciones claras como que cada estado eligiese su candidato predilecto, siguiendo los procedimientos de cada estado; finalmente cada estado presentaba un voto general anunciado al ganador en su región, así los nueve estados presentaban sus opciones y quien tuviera mayoría era el próximo líder de la unión estatal, si no se lograse la mayoría absoluta el congreso elegiría al triunfador del mismo grupo de candidatos.

Obviamente bajo este régimen descentralizado los sentimientos regionalistas se acrecentaron en su máxima expresión, siendo quizá más que los nacionalistas. Es claro señalar entonces que se dieron alrededor de cuarenta y dos constituciones estatales y hasta antes de 1876 las elecciones eran casi continuas, debido a que los estados no ejercían su voto simultáneamente ni siquiera para la elección del presidente de la unión de estados, finalmente un cambio constitucional logro que cada estado votase al mismo tiempo y así se conformase de forma más adecuada el ordenamiento político del país. El cambio de los símbolos patrios acorde a la unión de estados también se hizo notar, la forma de la bandera y el escudo. Así pues, los radicales logran la supremacía del federalismo en el país.


3. ¿QUE PASO CON LA ECONOMÍA?
CONTEXTO SOCIOECONOMICO DESDE MEDIADOS SIGLO XIX E INICIOS DEL XX


Haciendo un paréntesis en el momento que llevamos nos centraremos ahora en el momento económico del país.
Lo que hoy es Colombia durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, se encuentra atravesado por una serie de vicisitudes, los cuales muestran el carácter transicional, por el cual, nuestro país se halla surcando durante este periodo. Una serie de coyunturas que lentamente van reflejando un relativo progreso, que determinara la construcción y consolidación del estado nación. Durante este lapso de espacio y tiempo, Colombia dejaría de ser un estado federal, fraccionado en estados independientes; para convertirse en un país, desde la teoría centralista. Procesos que marcaron este contexto son; las guerras bipartidistas que son encabezadas por dos fracciones políticas, que intentaban establecer como diera lugar, las bases como modelo dominante para este espacio. Dos fracciones políticas como lo son: el partido liberar y el conservador, representarían el gran dilema, por el cual, la población se varan consecuentemente involucrada directa e indirectamente en este proceso, y que en su agonía marcara sucesivamente el curso de nuestra historia.[13]
Durante el trascurso de los años (1850-90) el partido liberal radical ostenta el poder, este será un periodo en el cual se darán ciertos cambios, que enmarcaran una nueva ruptura con el pasado de nuestro país. Uno de los primeros objetivos en cuanto a la organización y consolidación de esta fracción en el poder, gira en torno a lo económico. Se buscaba como primera instancia insertar a Colombia en los mercados internacionales y no solo hacer parte de esta onda; si no mantenerse estable, de tal forma, que más adelante no represente un problema para la economía nacional. En esta excursión al mercado mundial, Colombia participara proponiendo un producto que será clave durante este periodo, que personificara un ingreso fundamental para las alcabalas del país. Con esta enunciación hago referencia al café, como la más rentable y de más demanda en el exterior. No solo será en café el primordial producto de exportación, hay que tener en cuenta, que del mismo modo, Colombia probó con el tabaco, la azúcar u otros más productos que también fueron implementados a este nuevo proceso económico, pero, el que mayor estabilidad tuvo fue el café. Colombia se convierte un país Mono exportador; no poseía la capacidad de diversificar sus productos a diferencia de otras potencias que ya se encontraban inmersos en este asunto[14].
Así mismo, la economía va tomando ciertos modelos de adopción, dependiendo el espacio que representemos, aunque Colombia era un espacio amplio en su interior era un área diverso y heterogéneo, cada uno de esto tenían sus propios intereses, es decir, en el interior de los andes las cosas no funcionaban de la misma manera que en el caribe. De tal forma que al momento que intentemos estudiar el territorio colombiano en su complejidad, debemos tener claro, el particularismo histórico que cada zona, que hace parte de esta, presenta. Por ejemplo: en Antioquia, Cundinamarca, Santander, la economía se basaba más que todo en la hacienda y también estaba ligado a los campesinos, ambas se complementaban pero en la costa las cosas eran distintas, el principal eje económico estaba en el comercio y también de le daba arbitrio al contrabando cosa que es común desde periodos anteriores. También, debido a los problemas fiscales que Colombia por este momento atraviesa, se intentan imponer distintas formas de impuestos tanto: directos o indirectos, con el fin de darle una estabilidad más duradera, son dos modelos que obedecen a las dos características que están en disputas proteccionismo y centralismo.
Por otra parte, debido a los distintos modelos que intentaron imponer para la consolidación de nuestra economía Colombia divago, cosa que más adelante traería consecuencias serias que terminara con el fin del partido liberal en el poder. Pero la cosas no solo giran en torno a lo económico, también el problema estaba en la disputa que se presentaban entre el partido liberal tratando de imponer un discurso muy ambigua. Cosas que venían en disputas como: ¿cuál modelo se debía adoptar si el centralismo o el federalismo? Los liberales exaltaban el individuo libre en todas sus dimensiones; mientras que los conservadores pensaban que para poder consolidar una nación era necesario imponerlo por la vía del orden. De acuerdo a estos dos ejes, gira lo que más adelante se le conocerá como los procesos regeneradores donde se intentara retomar una problemática que venía dando circulación desde la segunda mitad del siglo XIX, y que en este aparte, se centrara en darle un nuevo auge a la economía nacional y tratar de darle un una nueva salida al comercio tanto local como nacional. Uno de los principales elementos que se pueden tomar en este nuevo proceso, se enmarca en la consolidación de las redes mercantiles nacionales y la apertura de carreteras que conectaran las principales ciudades del país. Se intenta también de imponer como modelo a seguir el centralismo que permita imponer un orden compacto sobre la soberanía.


4. PROBLEMAS PARA LOS RADICALES, LA LLEGADA DE LA ANARQUÍA Y FALTA DE PODER CENTRAL

El proyecto de nación radical empezó a trastabillar en 1875 con el fortalecimiento de sus opositores aglutinados en torno a Rafael Núñez, quienes aprovecharon las circunstancias críticas del momento. El Radicalismo siempre estuvo amenazado, del lado del liberalismo draconiano-mosquerista, “autoritario” y “populista”, menos reticente a la movilización y organización de las masas, y del lado del conservatismo bajo la orientación de Carlos Holguín: “El nuñismo o independentismo se convertirá en una síntesis de los dos grupos antirradicales bajo el rótulo de partido nacional” (González, 1997b: 193). Otras articulaciones “antirradicales” habían tenido lugar promovidas por la fracción conservadora de Carlos Holguín, mayoritaria aunque no siempre dominante en el interior de su partido. Holguín tenía una estrategia consistente en buscar la consolidación del conservatismo a nivel nacional y favorecer alianzas “tácticas y electorales” con las disidencias liberales (González, 1997b:194). En octubre de 1868 estableció una alianza con el mosquerismo, conocida como “La Liga”, con base en un “acuerdo programático” que, entre otras cosas, suponía la formación de un gobierno mixto y un acuerdo concordatario con la Santa Sede para solucionar el problema de las relaciones Iglesia-Estado (Mejía, 2007: 367). Así mismo, en 1873 los mosqueristas candidatizaron al General Julián Trujillo, candidatura que también fue apoyada por los conservadores en cabeza de Holguín (Mejía, 2007: 430). Aunque 84estas alianzas habían conseguido disputarle poder al Radicalismo carecieron de la fuerza suficiente para desestabilizar su dominio a nivel nacional. [15]

Los liberales radicales comenzaron a tener grandes problemáticas, el país entra en caos, muchos sectores anunciaban que lo que antes parecía forjar al país en el progreso deseado realmente hacia un retroceso.[16] La promulgación de un país laico con mayoría católica comenzó a tener consecuencias y las gentes instaban a rebelarse.[17] [18] El avance que había dado el federalismo a la educación con la creación de la Universidad Nacional y al transporte con el mejoramiento de la infraestructura, la llegada del ferrocarril y el arribo de las comunicaciones con el telégrafo ya no eran suficientes.[19] Gran parte del país cada vez más fraccionado y en constantes guerras regionales promovieron gestar la posibilidad de contemplar si el camino no había sido el correcto y el modo en que el fraccionamiento del poder era desatinado.[20] Fue la cantidad de guerras regionales lo que posibilito además la anarquía y la falta de un gobierno federal que defendiera los intereses de la nación en general. Las marcadas diferencias entre los estados y la división dentro de los mismos liberales por causa de sus intereses fundamentales ocasiono un gran enfrentamiento político.[21] Así los liberales pasan a dividirse en dos bandos los radicales, en su mayoría integrados por la gran clase alta del país, dueña de altos cargos en el gobierno, como Tomás Cipriano de Mosquera, Manuel Murillo Toro, Aquileo Parra, Santiago Pérez, Eustorgio Salgar, Santos Gutiérrez y Santos Acosta, y entre los moderados e independientes figuraban en su mayoría expresidentes, intelectuales, literatos, clase media, comerciantes y congresistas como José Eusebio Otálora, Julián Trujillo, Francisco Javier Zaldúa, Eliseo Payán, Miguel Samper, José María Campo Serrano, y el propio Rafael Núñez.[22]

La extrema limitación del poder federal del Presidente de la Unión y la gran cantidad de derechos de gobierno al congreso fue otra variable nebulosa.[23] El peso de la religión fue fundamental para abordar un apoyo a ideas revolucionarias al régimen radical y en pro de una regeneración. y su sistema federal fue lentamente apocado. Rafael Núñez fue uno de los primeros en ir en contra del radicalismo al decir que usualmente los países civilizados iban del fraccionamiento a la unión, mientras que el país hacia lo contrario.[24] Así Núñez lidero el proceso de la regeneración como hoy sabemos con el anhelo de retornar al modelo centralista y cambiar la organización gubernamental y social.[25]


5. LA REGENERACIÓN INICIA, CONSTITUCIÓN DE 1886


El Movimiento regenerador conformado por los conservadores y liberales moderados, en oposición a los liberales radicales que se mantenían en el poder inicia. Esta movilización sociopolítica comenzó a tomar fuerza y ganar adeptos.[26]
La Regeneración, en cabeza de Núñez y Caro, construyó una historia del pasado como anarquía para justificar el orden del futuro. El discurso regenerador se presento como la alternativa del orden frente al caos, de la reforma frente a la catástrofe, frente a las teorías importadas contrapuso la “esencia” católica de la sociedad, contra el libre cambio la protección, contra el atraso ferrocarriles y telégrafos (Garrido, 1983: 62). En este discurso el federalismo había engendrado una “anarquía organizada”, los radicales debían su dominio político al fraude electoral, la exclusión de los demás grupos políticos y la violación de los derechos y libertades consagrados en la Constitución de 1863. El problema se había ahondado porque la Constitución condicionó cualquier reforma a la unanimidad en el Senado de plenipotenciarios de los estados, por lo que era irreformable en términos jurídicos (Pérez, 1941: 38), cuestión complicada cuando se trataba de morigerar el federalismo para enfrentar los problemas de orden público en los estados. Además, el calendario electoral no estaba unificado a nivel nacional, lo cual sumía el país en una permanente agitación política que a menudo derivaba en la confrontación violenta (España, 1985: 52). En suma, el discurso regenerador resaltó las falencias del gobierno radical para afirmar que el federalismo en vez de unificar la nación habría contribuido a su fragmentación.[27]
Con la Regeneración vino consigo un apoyo eclesiástico que veía en él un renacer del poderío de la esencia religiosa en el sentir colombiano, así el artículo 1 de la nueva Constitución en 1886 estableció: “El Estado, haciendo caso del tradicional sentimiento católico de la Nación colombiana, considera la religión Católica Apostólica Romana como fundamental elemento del bien común y del desarrollo integral de la comunidad nacional”. A la recuperación de la religión y la Iglesia como compendios cohesionadores de la nacionalidad se sumo la reivindicación de la herencia hispánica y colonial, la lengua y el mestizaje. La corriente conservadora de la Regeneración criticó las ideas importadas por los liberales que contrarrestaron con el espiritualismo hispanista.


6. DEVENIR Y PERSPECTIVAS DEL PAIS DE NUEVO CENTRALISTA

Con el regreso de la corriente del modelo centralista al poder el país asume nuevos retos conforme a los problemas dejados por el federalismo, ahora Núñez deberá no solo encargarse de la contrariedad económica, política, social e incluso cultural de la nación que adopta de nuevo el modelo que según boca de varios regeneradores nunca debió cambiar. El país encamina sus pasos a la Libertad y el orden que es el emblema en su escudo y busca priorizar ahora los ideales que constituyen el interés ya no regional si no nacional. Los retos y perspectivas que se asocian con el devenir de la nación ahora deberán afrontar inconvenientes como la futura separación de Panamá y la problemática que asegura la solidificación de Colombia en la esfera económica internacional. El Proyecto de Nación que idean los regeneradores debe entonces adaptarse al cambio, la movilidad y las necesidades de un pueblo anhelante y creciente.


CONCLUSIÓN


El Anterior trabajo quiso presentar un recuento histórico del proceso de nación que encamino al país en modelos federalistas y centralistas. El proyecto radical y el regenerador constituyen dos temáticas profundas de sumo interés e importancia para la historiografía colombiana en cuyo compendio aun hay vacios, pero siguen fuertes las ganas de consolidar en los estudios sobre el caso y comprender a mas profundidad un análisis de la historia que motivo a que entrando a mediados del siglo XIX la patria diera un giro curiosamente radical al entrar a uno de los momentos más curiosos de su historia. Así Colombia vivió procesos de diversa índole que transformaron su ordenamiento, su gobierno y por un momento la religión como predominante en el estado.




[1] «Constituciones que han existido en Colombia». Biblioteca Luis Ángel Arango. Consultado el 16 de  Noviembre de 2013. http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/ayudadetareas/poli/poli57.htm
[2] Cruz, Edwin “El Federalismo en la historiografía política colombiana (1853-1886)” en Historia Critica, Revista No 44, Ed. Uniandes, (Mayo-Agosto 2011) 104-127
[3] Helen Delpar, "Aspectos del faccionalismo liberal en Colom­bia: 1875-1885", El siglo XIX en Colombia visto por historiadores norteamericanos, ed. Jesús Antonio Bejarano (Medellín: La Carreta Editores, 1977), 348-349.
[4] El programa del Partido Conservador en 1878 rechazó el federalismo en los siguientes términos: "Nuestro partido, que es decididamente defensor de la unidad nacional, no ha sido federalista ni lo es en su gran masa, por convicción y por temperamento, y considera que la actual federación de Estados soberanos es una verdadera anarquía y conduce a la república fatalmente a la disolución [...]". Fundación Futuro Colombiano, "Programa de 1878", en El pensamiento del conservatismo colombiano (Bogotá: Fundación Futuro Colombiano, 1986), 26. Se ha sostenido que los conservadores en general y Mariano Ospina en particular no aceptaron el federalismo por convicción, sino como una táctica política que les permitiera refugiarse en los Estados de las reformas liberales nacionales. Frank Safford y Marco Palacios, Colombia, 412-413. José de la Vega, La federación en Colombia (1810-1912) (Bogotá: abc, 1952), 164-165. Varios autores en el siglo xx sostuvieron que la aceptación de los conservadores antioqueños del federalismo en 1858, en cabeza de Ospina Rodríguez, más que en una toma de partido a favor de esa forma de gobierno se explicaba por consideraciones estratégicas para salvaguardar la religión y el conservatismo, y luego proyectarse nacionalmente. Ver: Miguel Samper, "La protección (extractos) [mayo 29 de 1880], Los radicales del siglo xx. Escritos políticos, ed. Gonzalo España (Bogotá: El Áncora Editores, 1984), 28. Justo Arosemena, Constitución de los Estados Unidos de Colombia con antecedentes históricos y comentarios, Havre: Imprenta A. Lemale Ainé, 1870, repro­ducido en Documentos para la historia del constitucionalismo colombiano 5, ed. Carlos Restrepo Piedrahíta (Bogotá: Universidad Externado de Colombia, 2005), 36-37. Sin embargo, también es posible que el consenso bipartidista en torno al federalismo se explicara por la unificación temporal de las élites luego del golpe de Melo. Francisco Leal Buitrago, Estado y política en Colombia (Bogotá: Siglo xh-cerec, 1989), 129.
[5] «Constitución política del Estado de Panamá de 1855». Biblioteca Nacional de Panamá. Consultado el 17 de Noviembre de 2013. http://bdigital.binal.ac.pa/bdp/descarga.php?f=const/Constitucion1855.pdf
[6] «Constitución para la Confederación Granadina de 1858». Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 17 de Noviembre de 2013. http://bib.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01477398877125528632268/index.htm
[7] Acta de la Convención de Rionegro, Antioquia llevada a cabo desde Febrero y termino de la Confederación Granadina en 1863
[8]  «Constitución política de los Estados Unidos de Colombia de 1863». Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 17 de Noviembre de 2013. http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/07030730122947295209079/index.htm
[9] Cruz, Edwin “La nación en Colombia del Radicalismo a la Regeneración (1863-1889): una integración política” en Revista Pensamiento Jurídico N.28 mayo-agosto 2010. Bogotá 69-104
[10] Cruz, Edwin “La nación en Colombia del Radicalismo a la Regeneración (1863-1889): una integración política” en Revista Pensamiento Jurídico N.28 mayo-agosto 2010. Bogotá 69-104
[11] «Estados Unidos de Colombia». Consultado el 18 de Noviembre de 2013. http://www.angelfire.com/realm/jolle/colombia/colombia-eucolombia.htm
[12] «Constitución política de los Estados Unidos de Colombia de 1863». Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 17 de Noviembre de 2013.  http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/07030730122947295209079/index.htm
[13] Melo, Jorge Orlando. “Historia económica de Colombia” en: Las vicisitudes del modelo liberal (1850-99). Fragmentos extraídos de las principales ideas que el autor plantea en el capítulo n ° 4. Primera edición: 1987, Tercera edición: 1991, Cuarta edición: enero 1996 ISBN: 958-18-0141-3.

[14] Melo, Jorge Orlando. “Historia económica de Colombia” en: Las vicisitudes del modelo liberal (1850-99). Fragmentos extraídos de las principales ideas que el autor plantea en el capítulo n ° 4. Primera edición: 1987, Tercera edición: 1991, Cuarta edición: enero 1996 ISBN: 958-18-0141-3.
[15] Cruz, Edwin “La nación en Colombia del Radicalismo a la Regeneración (1863-1889): una integración política” en Revista Pensamiento Jurídico N.28 mayo-agosto 2010. Bogotá 69-104
[16] Bushnell, David “Colombia, una nación a pesar de sí misma” Planeta, Bogotá 1996.
[17] Ocampo, José Fernando. “Los antecedentes de la Regeneración 1875-1885: El Ascenso de Núñez y el Conservatismo.” Ensayos sobre Historia de Colombia.
[18] Cortés Guerrero, José David, “Regeneración, intransigencia y régimen de cristiandad”, en Historia Crítica No. 25, junio-diciembre de 1997, pp. 3-12.
[19] Iriarte, Alfredo “125 Años en la Historia de Colombia”. Cali, 1999
[20] Gomez, Eugenio “Curiosidades y más que curiosidades de la Regeneración.” En Revista Credencial Historia No.216 Diciembre de 2007
[21] Cruz Rodríguez, Edwin, “El análisis de la nación como lucha hegemónica”, en VVAA,
Ensayos críticos de Teoría política, Bogotá, Universidad Nacional de Colombia,
2009, pp. 65-93.
[22] Ocampo, José Fernando. “Los antecedentes de la Regeneración 1875-1885: El Ascenso de Núñez y el Conservatismo.” Ensayos sobre Historia de Colombia.
[23] Rodríguez Plata, Horacio, Aspectos del Radicalismo en Colombia, Bogotá, Universidad Externado de Colombia, 1985.
[24] Liévano Aguirre, Indalecio “Rafael Núñez”. Intermedio Editores, Bogotá, 2002
[25] Mejía Arango, Lázaro, Los radicales. Historia política del radicalismo del siglo XIX, Bogotá, Universidad Externado de Colombia, 2007.
[26] González, Beatriz, “Iconografía de los radicales”, en Sierra Mejía, Rubén (ed), El radicalismo colombiano del siglo XIX, Bogotá, Universidad Nacional de Colombia, 2006, pp. 253-288.
[27] Cruz, Edwin “La nación en Colombia del Radicalismo a la Regeneración (1863-1889): una integración política” en Revista Pensamiento Jurídico N.28 mayo-agosto 2010. Bogotá 69-104




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